La aprendiz de Community Manager

Aprendiendo y compartiendo una nueva profesión.

Desmitificando al Community Manager.

en marzo 12, 2012

mujer_glamourEn varias ocasiones he hablado sobre el boom que vivimos de todo lo relacionado con el Social Media en general, y de la profesión de community manager en particular. Yo misma soy un ejemplo de dicho boom. Habrá quien se dedique a esto porque está de moda y queda muy glamoroso ponerlo en tu tarjeta o web de presentación. Y más aún explicarles a tus amigos que te pagan por estar todo el día en las redes sociales, algo que ellos tienen que hacer a hurtadillas.

Seamos sinceros, el trabajo de community manager no tiene ningún glamour: ni el sueldo, ni el día a día, ni la percepción que a veces tienen del trabajo nuestros propios compañeros. Otra cosa es que nos guste lo que hacemos.

Me reí un montón hace unos días leyendo en El blog de Eduardo Prádanos el post “¿Qué cojones hace un Community Manager?”  donde contaba que dicha pregunta se la hacía un amigo al que iban a contratar de CM solo porque el futuro jefe se había enterado que estaba de moda esto de las redes sociales:

“- ¿Y ahora qué hago? – le preguntaría mi amigo a su jefe nada más firmar el contrato.
– El Community Manager, para eso te he fichado – diría el jefe.
– Ah, vale. Me pongo con ello. ¿Para cuándo tiene que estar acabado? – diría mi colegui.
 La hecatombe, vaya. Y es que por mucho que lo piense, no llego a imaginarme a alguien diciendo: “Puede que me salga un trabajo de médico que tiene buena pinta, pero, ¿qué cojones hace un médico?”.

A mi personalmente hace unas semanas me llegó una oferta de trabajo en la que una de las funciones del CM debía ser “poner a punto y  si es necesario reparar los equipos informáticos de la empresa”. Oiga, que ud. lo que quiere es un Community y un Técnico Informático, 2×1. No quiero decir que todas las empresas que contratan a un CM no tengan ni idea de en que consiste su trabajo, habrá de todo digo yo, pero es cierto que estas situaciones no son tan raras.

Hablemos ahora de los glamorosos sueldos de los CM. En 2009, Gaby Castellanos publicaba que un CM junior cobraría entre 18.000 y 22.000€/año y un CM con al menos 5 años de experiencia entre 45.000 y 55.000€/año. Debe ser que la crisis también se está cebando con nosotros porque yo veo muchas ofertas que no superan los 18.000€ y estoy en búsqueda activa de empleo. Silvia Bascompte en su blog  también da esta cifra de menos de 18.000€ y en Original community Manager han hecho un pequeño estudio que refleja que el 27,7% de los profesionales que trabajan en medios sociales cobra un sueldo bruto entre 18.000 y 25.000 €/año y  un 14,5% cobra entre 15.000 y 18.000 € brutos/año.

Y por último hablemos del día a día de un CM. Si buscáis en la red encontraréis varios blogs y artículos en los que se cuentan las experiencias al respecto, pero como es lunes y hay que empezar con buen ánimo, yo me quedo con el post de Fernando Tellado “La glamorosa vida del community manager” :mujer_glamourestresada

7:00 – Primer café y, antes de hacer “las cositas del cuerpo” repaso al email, por si hay nuevas instrucciones o campañas, y revisión de la agenda, para comprobar si hay alguna acción que se inicie en el día.

8:00 – Corriendo para la oficina, repasando de nuevo emails desde el smartphone por si hay alguna instrucción de última hora del “social media strategist” que se ha levantado con mal pié.

9:00 – Llegas a la oficina, otro café para asentar las tuberías del cuerpo, mientras se pone en marcha el ordenador. Primer repaso a las alertas, herramientas de seguimiento social y RSS (menéame por si acaso) para identificar menciones a “la marca”, positivas y negativas. Marcas con estrella (Google Reader) o envías a Read it Later las menciones a gestionar.

10:00 – Abres Hootsuite para revisar menciones y mensajes directos a la cuenta de la marca. Empiezas la “conversación”, que no se parece nada a la que tendrías con tus amigos, pues ya te has puesto “el traje” de la marca y estás ocupando el papel deprimera línea de portavocía. Abres la página de Facebook del cliente y empiezas a repasar comentarios para “moderar” barbaridades.

10:30 – Lanzas los primeros “leads” de campaña en los perfiles sociales del cliente, haces el viaje social por Twitter, Facebook, LinkedIn, Pinterest, Tuenti. Tomas nota de cada acción en la agenda (por supuesto, usas Asana para gestionarlo todo “en la nube”).

11:00 – Subes contenido multimedia de campaña a las cuentas Flickr y YouTube del cliente. Como la cosa va para largo aprovechas y sales a la calle a echar un cigarrito y tomar algo sólido para aguantar la mañana. Es pronto y ya te pican un poco los ojos.

11:30 – De nuevo ante tu flamante ordenador de 5ª generación (de antiguo que es, mucho peor que el tuyo, y además es un PC con Windows para terminar de joder la marrana) revisas y anotas el impacto (RTs, Shares, Pins) de los leads que has lanzado.

12:00 – Publicas en el blog de campaña las últimas noticias, cagándote en la madre que parió al “social media strategist“ por haber elegido Blogspot en vez de WordPress. Analizas las estadísticas de tráfico del blog en Google Analytics y ves que las visitas no suben ni de coña, mucho enlace desde Twitter pero las visualizaciones y tiempo de permanencia en la página son inexistentes, “es lo que tienen los medios sociales” te dices, “mucho tráfico y poca conversión“. Revisas las estadísticas de Facebook, Bit.ly, Flickr y YouTube y tanto de lo mismo. Esperas que te paguen por trabajo, y no por resultados, a fin de cuentas los resultados es cosa del “estratega”.

13:00 – Revisas de nuevo alertas, rss, social mention, Ice Rocket, “pins” y demás parafernalia de análisis de impacto de marca, apuntas la evolución para el reporte al cliente de cada día/semana/mes. Te pones con las menciones de Twitter y comentarios de Facebook y el blog, moderas a unos cuantos trolls pesados y suspiras eso que oíste a@fernandot de “be water my friend” antes de, en abierto, cagarte en los muertos de algún friki pesado sin nada que hacer y mucho tiempo libre para dedicarlo a meterse con los perfiles sociales corporativos.

14:00 – A comer, por fin. Te apretas un menú en un bar cercano a la oficina, mientras repasas tu Twitter personal para descubrir que tus amigos te ganan en followers y encima se lo pasan de coña tuiteando mientras tu curras. Café, cigarrito y vuelta al curre.

15:30 – Café reparador y vuelta al PC para descubrir que mientras comías algún capullo ha aprovechado el tiempo spameando el muro de Facebook y Tuenti de tu cliente. “Jartón” de borrado de mensajes para empezar la tarde, y encima no le puedes partir la cara al susodicho, porque no sabes quien es … aunque lo imaginas.

16:00 – Búsqueda de perfiles sociales de prescriptores para seguir a aquellos que interesen a la marca, y poder interactuar con ellos. Repaso de campañas de la competencia para darte cuenta de que tienen más seguidores que tu, te entran sudores fríos pensando en la bulla que te va a echar el “estratega” de las narices.

17:00 – Nuevo repaso de alertas, RSS, perfiles, analíticas y “la madre que los parió a todos” para comprobar que nada o poco se ha movido la cosa. Lo apuntas que para eso te pagan, mientras te preguntas eso de “¿qué coño hago para que la gente interactúe más con la marca?”, aunque ya sabes la respuesta: las personas raramente interactúan con las marcas salvo que no regales nada (lo apuntas para recomendar hacer regalos de promoción de la campaña).

18:00 – Ya no ves nada, el timeline de Hootsuite te mantiene hipnotizado mirando la pantalla, como si estuvieras viendo como se defragmenta un disco duro. Los “tirruit” de aviso del programa te despiertan de vez en cuando para que contestes una mención o – raramente – mensaje directo (casi siempre del “estratega” de los cojones).

19:00 – Preparas el reporte del día, con los nuevos seguidores, fans y todas esas mediciones. Haces la lista de sugerencia de acciones para el “estratega” y cierras el “puto PC“.

19:30 – De camino a casa te entra un email del “estratega” (ese ser odioso) con los leads del día siguiente, y una lista de cosas “que podrías haber hecho mejor hoy“. Querrías repasar tu Twitter y Tuenti pero malditas las ganas, te pones algo de música suave en el iPhone – Dead Kennedys o similar – para no pensar.

20:30 – Llegas a casa y el puto iPad tiene un bocadillo en el icono de Mail de más de 200 mensajes sin leer. “Cagoentó, se me pasó revisar mi email en el curre“. Haces un repaso rápido borrando sin piedad las decenas de avisos de redes sociales y spam vario.

21:00 – Cenas algo (frío) y repasas a ver si hay algo en la tele. Tras comprobar que, salvo “The Walking Dead“, no hay nada relajante, te pones un ratito con tu Mac, que lo echabas de menos. Te llaman los colegas para salir un rato pero ¡ya estás en pijama!, así que ni de coña.

21:30 – Abres Tweetdeck y te brea a mensajes de la cuenta del cliente – que por responsabilidad también has configurado en tu Mac – y, para adelantar trabajo, echas un “ratito” contestando menciones y comentarios.

22:30 – Como no tienes sueño, mientras intentas ponerte al día con tus colegas en Tuenti, Facebook y Twitter, aprovechas para subir unos vídeos del cliente a YouTube, que la conexión de tu casa va mejor que la de la oficina, y así no perderás media mañana en eso al día siguiente.

23:30 – Te acuerdas de que tienes un blog, llamado “Mi vida como community manager“, piensas en escribir algo pero como no se te ocurre nada que no sean insultos lo dejas para otro día, o el fin de semana. Te tomas un colacao para templar gaitas.

24:00 – Con los ojos rojos como los de un endemoniado cierras el Mac, pones la tele y te quedas desmayado en el sillón viendo “Bones” o “NCIS”.

07:00 – Suena el despertador y … vuelta a empezar.

¿Quien dijo que ser Community Manager tiene Glamour?


6 responses to “Desmitificando al Community Manager.

  1. luiseced dice:

    Cierto es todo lo que dices, pero también debemos ser los propios Social Media y Community Manager los que vallamos sembrando y gestionando nuestros conocimientos para que sean valorados. La profesión es joven y necesita rodaje para que poco a poco los que se han formado bien y ejercen bien su profesión sean reconocidos y por ello recompensados. Tiempo al tiempo.

    Muy buen post

  2. Salva dice:

    Vallamos???? Uffff… Duele a la vista.

  3. Alex dice:

    Es apasionante verdad?…

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